¿A qué edad se aprenden las tablas de multiplicar? México y España

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Respuesta corta: la mayoría de los niños conocen la multiplicación entre los 7 y los 8 años y se aprenden las tablas de memoria entre los 8 y los 9. En México, el programa de la SEP la presenta en 2.º de primaria y pide el repertorio completo de multiplicaciones de una cifra en 3.º. En España, la norma estatal coloca la construcción de las tablas en el segundo ciclo (3.º y 4.º), aunque es habitual que los colegios empiecen en 2.º con las del 2, el 5 y el 10. Si tu hijo o tu hija tiene siete años y todavía no canta la tabla del 6, va bien.
Debajo tienes el calendario habitual en los dos países, el orden que suele funcionar y cómo ayudar en casa sin convertir la mesa de la cocina en un examen. Hacemos una pequeña app de conteo para niños y hemos visto a muchos pasar de contar manzanas una a una a ver de golpe cuatro grupos de tres. Ese salto importa más que la velocidad, y volveremos a él.
¿En qué grado se aprenden las tablas de multiplicar?
Depende del país y, dentro de cada país, de la escuela. Esto es lo que dicen los programas oficiales:
- En México: según el programa sintético de la Fase 3 del Plan de Estudio 2022, en 2.º de primaria (7 a 8 años) los niños resuelven problemas que requieren multiplicar con material concreto, sumas iteradas o arreglos rectangulares, con números menores o iguales a 10; usan el signo × y calculan de cabeza multiplicaciones de números menores que 10. En 3.º (8 a 9 años), el programa de la Fase 4 pide construir y usar «un repertorio multiplicativo de factores de una cifra», que es el nombre técnico de las tablas, y la división se formaliza (en 2.º ya aparece como reparto). En 4.º aparecen las multiplicaciones de tres por dos cifras.
- En España: el Real Decreto 157/2022 (LOMLOE) organiza la Primaria en tres ciclos de dos cursos y sitúa la «construcción de las tablas de multiplicar apoyándose en número de veces, suma repetida o disposición en cuadrículas» en el segundo ciclo (3.º y 4.º, de 8 a 10 años). En la práctica, la tradición escolar española empieza antes: es habitual presentar la multiplicación y las tablas del 2, el 5 y el 10 al final de 2.º, y memorizar el grueso de las tablas en 3.º. Las comunidades autónomas y los libros de texto marcan el ritmo exacto de cada colegio.
| Curso | Edad | México (SEP) | España (LOMLOE) |
|---|---|---|---|
| 1.º | 6–7 años | Sumas y restas; aún no hay multiplicación | Sumas y restas; aún no hay tablas |
| 2.º | 7–8 años | Multiplicar como suma repetida y en arreglos, con números hasta 10; signo × | Oficialmente aún no; muchos colegios empiezan con las tablas del 2, 5 y 10 |
| 3.º | 8–9 años | Las tablas (repertorio de una cifra) y la división | Segundo ciclo: construir las tablas; casi todas se memorizan aquí |
| 4.º | 9–10 años | Multiplicaciones de hasta tres por dos cifras | Segundo ciclo: multiplicar y dividir con soltura |
Lo que va antes de memorizar
Las tablas son trabajo de memoria, pero se apoyan en una idea. Un niño que repite resultados sin la idea puede atascarse, porque cuando olvida un dato no tiene de dónde agarrarse. Por eso, antes de las tarjetas, ayuda que sepa hacer tres cosas:
- Contar de 2 en 2 y de 5 en 5 en voz alta: 2, 4, 6, 8, y 5, 10, 15, 20. Es el esqueleto de las tablas del 2 y del 5. Lo explicamos en contar de 2 en 2 y de 5 en 5.
- Ver grupos iguales. Cuatro platos con tres uvas cada uno son cuatro grupos de tres, es decir, 4 × 3. Eso es lo que significa multiplicar.
- Leer un arreglo. Tres filas de cuatro puntos son lo mismo que cuatro columnas de tres. Ver que una cuadrícula se puede contar de dos maneras es la semilla de que 3 × 4 = 4 × 3.


Los dos programas lo dicen a su manera: la SEP habla de sumas iteradas y arreglos rectangulares antes del repertorio de memoria, y el decreto español, de construir las tablas «apoyándose en número de veces, suma repetida o disposición en cuadrículas». Un niño que entiende los grupos y los arreglos memoriza más rápido y olvida menos.
¿En qué orden se aprenden las tablas de multiplicar?
No hace falta ir en orden de la tabla del 1 a la del 10. Los maestros suelen empezar por las tablas que se apoyan en conteos que el niño ya tiene, y las usan para llegar a las difíciles. Un orden habitual:
- La del 2, la del 10 y luego la del 5. Siguen patrones que los niños ya oyen, así que dan confianza.
- La del 1 y la del 0 son más reglas que tablas: todo por 1 da lo mismo; todo por 0 da 0.
- La del 4 y la del 3 después, muchas veces doblando: la del 4 es la del 2 dos veces.
- Los cuadrados (3 × 3, 4 × 4…) se pueden aprender como un grupo aparte.
- La del 6, el 7, el 8 y el 9 al final, porque son las que más cuestan. La del 9 tiene un truco con los dedos que vale la pena enseñar.
Un consuelo para el niño que se atasca: como 3 × 8 es lo mismo que 8 × 3, aprender una tabla regala la mitad de otra. Hay muchos menos datos nuevos de los que sugiere el póster de la pared.
¿Y cantar las tablas? Sí, y algo más
En las aulas de México y de España las tablas se cantan, y está bien que así sea: «dos por uno, dos; dos por dos, cuatro…» fija la secuencia con ritmo, y muchos adultos todavía la recitamos así. El único límite de cantarlas es que el niño aprende la canción entera y, para encontrar 7 × 8, a veces tiene que cantarla desde el principio. Por eso en casa conviene añadir lo que la escuela no siempre tiene tiempo de hacer: preguntar las tablas salteadas, un dato suelto cada vez. La canción y las preguntas salteadas no compiten; se complementan.
¿Cómo ayudar a tu hijo con las tablas en casa?
El método que funciona es aburrido de describir y eficaz en la práctica: poco y a menudo, sin presión, comprensión y memoria de la mano. Unos minutos casi todos los días rinden más que una sesión larga y tensa una vez por semana.
- Sesiones cortas. Cinco minutos bastan a esta edad. Conviene parar antes de que deje de ser divertido.
- Meterlo en la vida diaria. Las patas de las sillas, las uvas repartidas, las ruedas de tres coches. La multiplicación está en todas partes en cuanto la buscas.
- Jugar, no examinar. Juegos, cartas y dados funcionan mejor que una ráfaga de preguntas. La presión y los ejercicios contra reloj pueden alimentar la ansiedad matemática, que es justo lo contrario de lo que buscas.
- Dejar que lo calcule al principio. Si olvida 6 × 7, puede llegar desde 5 × 7 más otro 7. El recuerdo se acelera con el uso; el camino alternativo evita el pánico.
- Elogiar el esfuerzo y la estrategia, no solo la rapidez. Un niño que explica cómo llegó al resultado aprende más que uno que lo suelta sin más.

Esa es la versión corta. La larga (cómo funciona de verdad la memoria, la rutina de cinco minutos, los trucos que sirven y los juegos que sustituyen al cronómetro) tiene su propia guía: cómo aprender las tablas de multiplicar con calma.
Dónde encaja una app de conteo, con honestidad
Conviene ser claros con nuestra propia app, porque muchas apps de matemáticas prometen de más. 99 Math Animals trabaja la multiplicación temprana como grupos: contar conjuntos iguales de animales o de fruta, que es justo la idea previa de la que hablamos arriba. No es una máquina de repasar todas las tablas a toda velocidad, y no sustituye la práctica que el niño hace en la escuela o contigo. Si la meta es recordar toda la tabla con soltura, eso es trabajo de memoria que se hace mejor con juegos, conteos de la vida real y práctica corta y diaria, uses la herramienta que uses.
Una app puede ayudar con la parte temprana: ver cuatro grupos de tres y entender qué significa multiplicar antes de que empiece la memorización. Esa es la parte que nos importa. Si vas a elegir cualquier app para esto, escribimos una guía sobre cómo elegir una app de matemáticas, y los cimientos del conteo que van antes están en cuándo aprenden a contar hasta 100.
Preguntas de los padres
¿Qué tablas debe saberse un niño de 7 años?
Depende del país y del colegio. En México, a los 7 años (2.º de primaria) se empieza con la multiplicación como suma repetida y con números pequeños, sin exigir todavía las tablas de memoria. En España es habitual empezar en 2.º con las tablas del 2, el 5 y el 10. Contar de 2 en 2, de 5 en 5 y de 10 en 10 es una meta excelente a esta edad.
¿Qué tablas debe saberse un niño de 8 años?
A los 8 años muchos niños están en 3.º, que en los dos países es el curso fuerte de las tablas: en México el programa pide el repertorio de multiplicaciones de una cifra, y en España el segundo ciclo es cuando se construyen y se memorizan casi todas. Es normal que a mitad de curso domine la del 2, la del 5 y la del 10 y siga peleando con la del 7 o la del 8.
¿Es malo que se aprenda las tablas despacio?
No. El recuerdo se acelera con un uso regular y sin presión, y un niño que llega al resultado desde un dato que ya sabe va por buen camino. Mejor despacio y entendido que rápido y frágil. Si te preocupa un atasco que dura meses, puedes hablarlo con su maestra o su tutor, que puede compararlo con el grupo y con el programa.
¿En qué orden se enseñan las tablas de multiplicar?
Lo más habitual es empezar por la del 2, la del 10 y la del 5, que se apoyan en contar de 2 en 2, de 10 en 10 y de 5 en 5; seguir con la del 4 (el doble de la del 2) y la del 3, y dejar para el final la del 6, la del 7, la del 8 y la del 9.



